El tañido de la ‘campana de Hitler’

Publié le par María-Paz López, Berlín. Corresponsal

El tañido de la ‘campana de Hitler’

Un pequeño Ayuntamiento de Alemania vota mantener en la iglesia un bronce de la época nazi

Autorizada a repicar La campana de Herxheim am Berg, con la esvástica y la inscripción hitleriana. Abajo, la iglesia luterana de Sankt Jakob (Uwe Anspach / AP)

Autorizada a repicar La campana de Herxheim am Berg, con la esvástica y la inscripción hitleriana. Abajo, la iglesia luterana de Sankt Jakob (Uwe Anspach / AP)

La campana de bronce de 240 kilos presenta, certeramente grabados en altorrelieve, una esvástica y la leyenda Alles fuer’s Vaterland. Adolf Hitler (Todo por la patria. Adolf Hitler), y pende en el campanario de la iglesia luterana de Sankt Jakob, en un pueblecito del land occidental de Renania-Palatinado. Olvidada de todos, la campana resonó durante decenios en Herxheim am Berg hasta que, en junio del año pasado, una antigua organista de la iglesia planteó públicamente el dilema histórico-religioso que implicaba ese metal y que, tras meses de debate, culminó anteayer con una votación en el Ayuntamiento.

¿Sustituir la campana o dejarla en su lugar? De dejarla ahí, ¿mantenerla en silencio –como ha sido el caso desde la denuncia de la organista–, o permitir que vuelva a repicar? ¿Se trata de un bien histórico que proteger? ¿Cabría el riesgo de que, con el revuelo mediático, empezaran a aparecer neonazis en Herxheim?

El lunes por la noche, con un informe técnico en la mano, el pleno municipal de ese pueblo de 750 habitantes resolvió en votación mantener en su sitio la ya conocida en toda Alemania como campana de Hitler y también dejarla sonar. “La comunidad necesita claridad para saber en qué dirección queremos ir”, había dicho el alcalde, el independiente Georg Welker, al iniciar la sesión, según informó la prensa alemana. El alcalde, de 71 años, recomendó al pleno votar por su permanencia, como “un aliciente para la reconciliación y un memorial contra la violencia y la injusticia”. Hubo 10 votos a favor y 3 en contra. Además, se instalará una placa informativa sobre el asunto en el exterior de la iglesia, que tiene tres campanas en total.

Un informe técnico ve “cultura de la memoria lúcida y razonable” en proteger la campana

La campana de marras fue instalada en la iglesia de Sankt Jakob en 1934, con Hitler ya en el poder, junto a otros dos bronces. Con su cruz gamada, debía servir como campana de avisos en caso de incendio, y cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, para alertar de bombardeos aliados. En 1942 las otras dos campanas fueron fundidas, y en 1951, después de que se instalaran las dos sustitutas actuales, la campana de Hitler siguió sonando junto a ellas.

Cuando en junio del 2017, la exorganista de la iglesia, Sigrid Peters, de 73 años, denunció su existencia y apeló a que fuera descolgada, algunos feligreses se alarmaron al descubrir que se habían casado, o habían bautizado a sus hijos, bajo el tañido de la campana de Hitler. La parroquia de Sankt Jakob optaba por conservarla, pero ante el debate, planteó deshacerse de ella del modo más conveniente. Entonces, la Iglesia luterana de Renania-Palatinado se ofreció a pagar el coste de reemplazarla, que fue cifrado en 50.500 euros.

Ya en aquel momento, el entonces alcalde, Ronald Becker, era partidario de mantenerla en el lugar, con el argumento de no borrar esa parte de la historia de la localidad. Becker acudió a la televisión ARD a explicarse, pero desató controversia al decir que, si bien Hitler fue culpable de atrocidades, “también hubo cosas que él introdujo que utilizamos todavía hoy”. En septiembre, dimitió.

El pasado lunes, en el concurrido pleno municipal de Herxheim am Berg, el nuevo alcalde Georg Welker presentó el informe de la experta en campanas Birgit Müller, encargado por el Ayuntamiento. Según el informe, la campana es “un monumento acústico” y “desechar esta campana en el depósito de un museo, para sacarla sólo en caso de exposiciones especiales, equivale a huir de una cultura de la memoria lúcida y razonable”. La opción de limar del bronce la esvástica y la frase se descarta pues podría alterar su sonoridad.

El presidente del Consejo Central de los Judíos en Alemania, Josef Schuster, se declaró atónito. “Es para mí un misterio cómo una campana eclesial, dedicada a uno de los mayores criminales de la historia, puede ser compatible con la cristiandad”, dijo en un comunicado. El alcalde Welker ve preferible que la campana quede oculta en el campanario a que “cuelgue en algún museo donde cualquiera podría hacerse un selfie”. Ayer a última hora hubo un vuelco. Según informó el diario regional Die Rheinpfalz, la votación del lunes no es válida porque hubo un defecto en el procedimiento, así que se repetirá el 12 de marzo. Pero no se espera que los concejales cambien de parecer.

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