Schindler portugués

Publié le par La Voz de Rusia - Viacheslav Ósipov

La Voz de Rusiapublié le  24/09/2012 at 18:59  by Viacheslav Ósipov
   
El diplomático portugués Arístides de Sousa Mendes se conoce menos en el mundo que el alemán Oscar Schindler, que salvó a mil ciento judíos que huían de las persecuciones de los nazis durante la II Guerra Mundial.

Aristides de Sousa MendesLa proeza del alemán fue inmortalizada por Steven Spilberg en su película oscarizada “La lista de Schindler”. Sin embargo, la actividad del diplomático portugués en cuanto a la salvación de familias judías en la Francia ocupada tiene una importancia mucho mayor, ya que ayudó a salvar a treinta y cuatro mil personas. De ellas más de diez mil judíos que huyeron no solo de la Alemania fascista sino también de Dinamarca, Noruega, Polonia, Bélgica, Luxemburgo y Francia. El mundo debe saberlo, declaran los autores del filme “O Cónsul de Bordéus” (El Cónsul de Burdeos).

La película hispano-portuguesa será estrenada en Portugal el 8 de octubre. Pero fue ya exhibida en la semana de cine portugués en Israel, así como en las misiones diplomáticas de algunos países europeos. Al diplomático portugués se le llama “Schindler portugués”. Este «olvido histórico» se debe a la voluntad de los propios huídos del Holocausto de dejar atrás un traumático pasado, pero también al desprestigio y a la defenestración que sufrió Sousa Mendes por parte del régimen de Antonio de Oliveira Salazar, explicó el director de la película, Joao Correa. Mientras que Schindler contrató en su fábrica a unos mil ciento judíos para ocultarlos de las autoridades nazis, Sousa Mendes aprovechó su cargo como cónsul portugués en Burdeos (Francia) para conceder treinta y cuatro mil visados —entre ellos a diez mil judíos— a personas que huían de las fuerzas ocupantes.

Los supervivientes que escaparon de Francia y sus descendientes «no querían revivir el pasado, sino mirar hacia adelante», señaló Correa, quien contactó con algunos de ellos para preparar la película que hoy se proyecta en Bruselas. Gran parte de los judíos a los que Sousa Mendes concedió el visado emigraron a Estados Unidos, y de ellos una parte importante terminaron instalados en Israel. En 1966, este país le concedió el título de «Justo entre las Naciones» en reconocimiento a su labor. La heroica historia de Sousa Mendes, sin embargo, no tuvo un final feliz. El diplomático fue privado de su cargo y de su pensión, cayó en la miseria y murió en un hospital franciscano de Lisboa, viudo y con varios de sus hijos emigrados a EEUU. «Es el precio que tuvo que pagar por desobedecer al régimen de Salazar», dijo el realizador de la película, quien añadió que «todavía hay gente en Portugal hoy día que le critica por no haber sido fiel a su país».

Uno de los colaboradores de entonces del Ministerio de Exteriores de Portugal, el embajador Joao Hall Themido apunta en sus memorias que “la actividad de Arístides de Sousa Mendes fue mistificada por los propios judíos y demócratas del “movimiento del 25 de abril”, que llevaron a cabo la revolución en Portugal. En relación con esto, uno de los autores de la película “El Cónsul de Burdeos”, Joao Correa, en entrevista a la TV francesa resaltó:

El diplomático, cristiano practicante y de formación humanista, incumplió la normativa portuguesa que impedía la entrada en el país de «personas indeseables» al conceder unos treinta y cuatro mil visadosa refugiados apátridas y opositores al nazismo, todos ellos en un plazo de sólo diez días y en pleno avance del III Reich. Pero «El Conde de Burdeos» «no es una película sobre los años cuarenta, sino sobre la memoria y sobre el ahora», afirmó Correa.

Importa llamar la atención sobre el hecho de que el diplomático portugués entregara visados violando la llamada Circular 14, emitida por el régimen de Salazar que prohibía a los diplomáticos portugueses entregar visados a los judíos que huían de las persecuciones de parte de las autoridades del Tercer Reich. Arístides salvó del fusilamiento y liquidación a más de diez mil ciudadanos de nacionalidad judía. El régimen de Salazar no perdonó al diplomático su desobediencia. A finales de los años 40 Mendes fue revocado de Francia a Lisboa, donde fue reconocido como “alienado”, privado del estatus diplomático y de pensión. Algunos de sus hijos renunciaron a su paternidad. A esto siguieron catorce años de confinamiento y olvido. Arístides Sousa Mendes falleció en 1954 en un monasterio franciscano, en plena miseria.

El actor Bernard Le Coq que plasmó el papel del cónsul de Burdeos llama a Arístides “un héroe de verdad”, que “sacrificó sus propia vida en aras de la salvación de otras personas. Es un gran honor encarnar la imagen que dejó en la historia una profunda huella”. Esta opinión es compartida por uno de los parientes de los Gabsburgos, Otto von Gabsburg, cuyo padre fue salvado en los años 40 del siglo pasado. “Cuando muchos durante la guerra se mostraron cobardes, Mendes era un verdadero héroe en Occidente”.

«El Cónsul de Burdeos» se estrenará el próximo 8 de noviembre en Portugal, y los productores están negociando actualmente su distribución en España, Francia y Brasil, entre otros países.

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